Usted está en: Crédito

Lo bueno, lo malo y lo feo de las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito ofrecen muchas ventajas, pero a su vez generan responsabilidades, por lo que es importante conocer sus riesgos para saber si solicitar una o no.

La mejor forma de elegir una tarjeta de crédito, es hacerlo teniendo en cuenta las necesidades y estilo de vida de quien la va a adquirir. Pero sin duda existen aspectos generales que se deben examinar muy bien a la hora de tomar la decisión.

Lo bueno:
· La tarjeta de crédito permite acceder a un saldo superior de lo que dispone en su cuenta, lo que aporta gran flexibilidad.

· Como se está convirtiendo en el método de pago más usual en internet, gracias a que suele incluir seguros que la protege de usos fraudulentos, ya se reciben en casi todos lados, pero además trae consigo, en algunos lugares comerciales, descuentos y beneficios para sus tarjetahabientes.

· Harás historial crediticio, que es el comportamiento de pagos de los créditos en los últimos años. Haberlo llevado bien será una manera efectiva de demostrar que puedes pagar un préstamo; pero, si, te has retrasado con los pagos pueden negarte cualquier tipo de crédito.

· El dinero en efectivo puede perderse, literalmente, e incluso puede gastarse de manera más rápida. Una tarjeta de crédito es más difícil de ser robada, pues no se puede usar sin la identificación del dueño y se puede desactivar inmediatamente ante cualquier fraude.

Lo malo:
· El cliente debe tener cierta estabilidad económica para poder solicitar una tarjeta de crédito.

· Para poder obtener una tarjeta de crédito, el banco debe comprobar los ingresos del solicitante y su historial bancario.

· El dinero adicional que puede disponer el titular, puede catalogarse como un préstamo por parte de la entidad emisora de la tarjeta de crédito, y como tal, deberá amortizarlo con intereses.

· Los costos de la mensualidad de la tarjeta de crédito se justifica con la cobertura de seguros que tiene la tarjeta, pues casi siempre incluye diferentes tipos de seguridad que dependerán de la entidad emisora y del contrato que ésta haya firmado con el cliente.


Lo feo:
· El riesgo que se corre es no controlar los gastos que se realicen con la tarjeta y no poder asumirlos en el plazo pactado, lo que puede provocar un endeudamiento y el pago de altos intereses e inclusive embargos y demandas.

· La tarjeta de crédito suele comportar comisiones más elevadas que la tarjeta de débito, al igual que un costo anual superior.

Es preciso, que se comprenda que es importante manejar con autocontrol el plástico y se debe recordar las ventajas y desventajas que trae esta herramienta financiera.

Nuestras Publicaciones

Buscador